Guardián


Más de seis años y más de mil millones de dólares después de poner en marcha al Operativo Guardián, el único logro de la Patrulla Fronteriza estadunidense es aparentar una frontera bajo control. La estrategia de desbaratar los patrones tradicionales del cruce, con el fin de desviar el tráfico indocumentado fuera de las áreas urbanas y hacia las montañas y los desiertos, ha sido tan inútil como mortífera.

A fines de 1994, cuando los sectores anti-inmigrantes en California infectaron la política nacional, la Administración Clinton buscó reforzar el apoyo con los votantes, anunciando "los cimientos de un nuevo enfoque a la seguridad fronteriza."  Desde entonces, se han registrado casi 650 muertes, sólo en el intento de entrar a California -- el campo de experimentación para la nueva estrategia.  En los seis años que lleva la nueva estrategia,  el total de muertes en los tres estados fronterizos estadunidenses ha excedido 1,600.   Actualmente, en los 3 mil kilómetros desde San Diego, California hasta Brownsville, Texas, muere al menos un migrante al día.(1)  

Y aunque la Patrulla Fronteriza había pronosticado un descenso marcado en las detenciones realizadas a lo largo de la línea divisora entre Estados Unidos y México, nada más han cambiado de sitio.(1) Es más, cifras proporcionadas por la Patrulla Fronteriza demuestran que de 1994 al presente, las detenciones aumentaron en 68%, principalmente por Arizona.   En el año fiscal que acaba de cerrar, el número de detenciones superó un récord establecido en 1986, el año de la amnistía.(2)

A pesar de esto, la Patrulla Fronteriza considera que Guardián es un "modelo" para el resto de la frontera suroeste y está "duplicándolo" en Arizona. De hecho, Yuma, Arizona, donde falleció un grupo de 14 migrantes, ya es una extensión de Guardián.(3)   Más y más cuerpos aparecen en ese estado desértico. Evidentemente, el gobierno estadunidense está dispuesto a proyectar una imagen de dureza ante la inmigración ilegal, a cualquier costo -- monetario y humano.

Recurrir a una estrategia que maximiza el riesgo a la vida es un abuso del derecho a controlar la frontera. La siempre creciente lista de migrantes muertos atestigua lo masivo de este abuso. Durante los últimos seis años, la vigilancia en los 224 kilómetros de frontera entre California y Baja California ha sido reforzada con patrulleros, cercas, alumbrado, sensores, telescopios de visión nocturna, etcétera.(4) El propósito no es sellar la frontera, algo que la Patrulla Fronteriza misma reconoce no es realista.(5)   Más bien,  la estrategia es imposibilitar el cruce a lo largo de los primeros 22.4 kilómetros, donde el tráfico indocumentado era especialmente visible, y empujar a los migrantes en dirección este de San Diego -- hacia zonas remotas con picos que ascienden a 1,800 metros y temperaturas que rebasan los 50 grados centígrados, en la sombra.(6)  

Aunque son menos extensas que las zonas atravesadas en otras partes de la frontera suroeste, por ejemplo en Texas, el Servicio de Inmigración y Naturalización estadunidense ha calificado como "más difíciles" a las montañas de Otay y Tecate, y al desierto Imperial.(7) California tiene tres de los cuatro lugares identificados por la Patrulla Fronteriza como de más alto riesgo.  El cuarto es el desierto alrededor de Yuma.(8)   Lo que era una carrera a través de la frontera por Tijuana, con acceso casi inmediato a las carreteras, se ha convertido en una caminata ardua de dos o más días, prácticamente sin comida ni agua. Rara vez hay forma de pedir auxilio.  Hasta hace poco, el tramo de San Diego a Yuma es donde se daba la mayoría de las muertes.(9)


Fotografia: Alfonso Caraveo Castro

 

Los planificadores de Guardián estaban muy conscientes de que iban a canalizar a los migrantes a lugares en California donde correrían peligro mortal. El anteproyecto aprobado en agosto de 1994 por la entonces Comisionada de Inmigración, Doris Meissner, explícitamente anticipó tal peligro.(10) Además, los planificadores reconocieron que mucha gente desesperada no desistiría, no obstante la nueva estrategia, y trataría de cruzar por las montañas de Otay y Tecate, y por el desierto Imperial.(11) El entonces jefe de la Patrulla Fronteriza en San Diego declaró ante el congreso estadunidense que los migrantes "se desplazarían más bien que dejar de venir."(12) Tenía razón. Como consecuencia, entre 1994 y el año 2000, las muertes en el intento de entrar a California aumentaron en un 500%.(13)  

El año pasado las muertes atribuibles a Guardián sumaron 140, superando el saldo mortal de 1999 en un 20%.  Es más, según la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, el total de migrantes fallecidos en ambos lados de la línea divisoria entre Estados Unidos y México durante el año 2000 llegó a casi 500 -- un tercio más que en 1999.  Y estadísticas liberadas por la Patrulla Fronteriza indican que las muertes en toda la frontera suroeste han aumentado en un 60%, comparando al año fiscal estadunidense 2000 con el anterior.(14)   La Patrulla Fronteriza dio una cifra de 369 muertes en las fronteras de California, Arizona y Texas durante el año fiscal 2000, sin incluir los cuerpos hallados en territorio mexicano.(15)  No importa de cuál conteo se valga uno, sea el estadunidense o el mexicano, está claro que el índice de migrantes muertos aumenta dramáticamente.  Según el conteo que lleva la Secretaría de Relacciones Exteriores, en sólo el primer trimestre de este año han fallecido 61 muertes:  24 en California, 7 en Arizona y 30 en Texas.

SALDO DE OPERATIVOS EN LA FRONTERA CON ESTADOS UNIDOS

Guardián (California)
Salvaguarda (Arizona)
Río Bravo (Texas)
Año
Muertos
Año
Muertos
Año
Muertos
1995
61
1996
59
1996
7
1996
21
1997
89
1997
26
1997
34
1998
147
1998
12
1998
170
1999
113
1999
44
1999
201
2000
140
2000
90
2000
269
2001
(primeros
seis meses)
63
2001
34
2001
87
TOTAL:
672
TOTAL:
213
TOTAL:
782

Estas cifras fueron proporcionadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Antes de octubre de 1994, la estrategia de la Patrulla Fronteriza era simplemente detener al mayor número posible de migrantes en cuanto cruzaran la frontera. Con Guardián, la estrategia cambió a lo que el Servicio de Inmigración y Naturalización llama eufemísticamente "prevención por medio de la disuasión." El anterior Sub-comisionado de Inmigración, Robert Bach, ha descrito la nueva estrategia más mordazmente: "controlar en vez de capturar." En un resumen reciente de Guardián y sus contrapartes en Arizona y Texas, el Servicio reiteró que "prevención por medio de la disuasión" consiste en concentrar sus recursos en los corredores urbanos, "forzando la actividad ilegal" a zonas donde los cruces son más difíciles, dado a "las condiciones climáticas severas y el terreno accidentado."(16) La estrategia se ha desarrollado en tres etapas.

Inicialmente, se intentó obstaculizar los cruces desde el Océano Pacífico hasta el pie de las montañas de Otay, donde históricamente se realizaba el 40% de las detenciones fronterizas. La segunda etapa de Guardián se lanzó en la primavera de 1996. El objetivo era "desviar el tráfico migrante hacia terreno progresivamente montañoso" -- o sea, desde las montañas de Otay, con "cañones profundos y rocosos llenos de matorrales espinosos y duros," hasta las montañas de Tecate.(17) En estas últimas montañas hay un 50% de probabilidad que la temperatura baje a nivel de congelación durante seis meses del año. Las muertes por hipotermia fueron enteramente previsibles, y al llegar el invierno empezaron a darse en grandes números.

Dieciséis migrantes murieron congelados en enero de 1997. El Servicio de Inmigración y Naturalización puso su maquinaria de relaciones públicas a trabajar horas extras, desmintiendo el anteproyecto.  El jefe de la Patrulla Fronteriza en San Diego insistió en que la verdadera idea de Guardián "era que el terreno era tan difícil que [los migrantes] no lo intentarían. No pasó así. Nos causó un 'shock'."(18) El "shock" no fue suficiente, a juzgar por la tercera etapa, que se lanzó en el otoño de 1997. El objetivo era "desviar el tráfico hasta El Centro" -- o sea, al desierto Imperial. Citando textualmente a un supervisor en el sector de San Diego, "eventualmente, nos gustaría verlos todos [a los migrantes] en el desierto."(19) Treinta y nueve migrantes murieron insolados en el verano de 1998. Etapa por etapa, Guardián se ha vuelto más mortal y las causas de las muertes están correlacionadas con las etapas.

Las pruebas están en los desgloses. En 1994 murieron 23 migrantes en la frontera de California. En 1995, el primer año de Guardián, el número saltó a 61. En 1996 murieron 59 migrantes. Durante 1997, en plena segunda etapa de Guardián, el número saltó otra vez: a 89. Las repercusiones fueron mucho más alarmantes en 1998, mientras la tercera etapa estaba desenvolviéndose. Ese año, murieron 147 migrantes. En 1999 el número de muertes bajó a 113 -- no porque disminuyera el peligro, sino porque se dieron menos cruces en el tramo que va desde San Diego hasta Yuma. Pero el número subió a 140 en el año 2000.  Considerando tal revés, seguramente este año se establecerá otro récord mortal en California.  Ya van 25 y la temporada de calor, cuando se registra la mayoría de las muertes, apenas está por comenzar.

La mitad de los casi 650 fallecidos sucumbió a la hipotermia o la insolación. Otros 200 se ahogaron. El número de ahogados ha aumentado dramáticamente conforme más y más migrantes cruzan a inmediación de Mexicali y tratan de nadar ríos y canales de riego hondos, con corrientes fuertes, para evitar travesías de hasta 48 kilómetros por el desierto. En comparación, durante todo 1994, dos migrantes murieron por razones climáticas y nueve se ahogaron.(20) Hace dos años, la Patrulla Fronteriza anunció que intensificaría su vigilancia en el sector de El Centro, California, con la incorporación de 250 y pico patrulleros nuevos y abundancia de equipo. El efecto ha sido forzar a los migrantes a internarse aún más en el desierto.(21) Pese a un verano más templado que el anterior, el año pasado las muertes por insolación llegaron a 68 -- un tercio más que en 1999.(22)

A estas alturas, sobra analizar las muertes, como se ha propuesto en las consultas binacionales. Mientras que la estrategia de canalizar los migrantes a las áreas más remotas e inhóspitas siga intacta, las muertes por hipotermia, insolación y ahogo seguirán multiplicándose.  La entonces Comisionada de Inmigración, Doris Meissner, dijo en septiembre del año pasado que tardará otros cinco años el "imponer un grado razonable de control" sobre la frontera.(23) Si suponemos que la migración indocumentada seguirá al mismo nivel y que los migrantes seguirán atravesando las áreas más peligrosas (o sea, el mismo número de cruces que ahora y a través de lugares mayormente desérticos), ocurrirán un mínimo de 2,500 muertes entre los años 2001 y 2005.  Juzgando por el alza contínua en el número de muertes, parece una apuesta más que segura.  Además, economistas estadunidenses predicen un incremento en la fuerza laboral indocumentada, como resultado de una economía relativamente fuerte y una tasa baja de desempleo.(24)

Sirve yuxtaponer a las muertes el siguiente dato para revelar la hipocresía de la política migratoria estadunidense. En los últimos seis años, las autoridades estadunidenses sólo han procesado penalmente a media docena de empleadores de indocumentados en los condados fronterizos de California. A nivel nacional, el Servicio de Inmigración y Naturalización dedica únicamente 2% de su tiempo a hacer cumplir las leyes de inmigración en los lugares de trabajo -- a diferencia de los demás países industrializados, los cuales se concentran en el imán: la promesa de empleo mejor remunerado.(25) En definitiva, la contraloría estadunidense se quedó corta, describiendo los esfuerzos del Servicio frente a los empleadores de indocumentados como "modestos."(26)

Mi organización acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en febrero de 1999, argumentando que al poner deliberadamente a los migrantes en peligro mortal como manera de controlar los cruces, Estados Unidos abusa flagrantemente de su derecho a controlar la frontera.(27) Estamos en espera de una audiencia. Además, en abril de 1999, fuimos a Ginebra para denunciar las muertes ocurridas a lo largo de la frontera suroeste. Solicitamos a la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Mary Robinson, que ella misma investigara a Guardián y sus contrapartes en Arizona y Texas. La Sra. Robinson respondió, expresando su preocupación por el siempre creciente número de muertes. Le dío seguimiento al asunto cuando visitó México a fines de 1999, como parte de una gira de trabajo. Al irse, la Alta Comisionada compartió su impresión de que los migrantes estaban siendo desviados de sus rutas históricas, con el resultado de "poner en riesgo sus vidas."(28)  

En una reunión con la Alta Comisionada, preguntamos retóricamente "¿por qué no volver a la vieja estrategia de control fronterizo?" No era menos eficaz que Guardián y relativamente pocas muertes ocurrían en la frontera entre California y Baja California antes de 1995. La única razón para no hacerlo es la ventaja política que la Administración Clinton, en particular, ha ganado al quitar el tráfico indocumentado de la vista pública -- de ninguna forma una razón legítima para perseverar con una estrategia que garantiza las muertes de centenares de migrantes.(29)

Eficaz o no, un operativo de control fronterizo no debería convertir el cruce en una sentencia de muerte. Pero las estadísticas de la propia Patrulla Fronteriza demuestran que el multimillonario Guardián no ha reducido los cruces ilegales a lo largo de la frontera suroeste. Pasó todo lo contrario. La prueba está en el número de detenciones realizadas durante los últimos seis años. Puesto que la prevención no se puede medir objetivamente, la Patrulla Fronteriza usa el número de detenciones como un sustituto. Ciertamente, en la frontera de California las detenciones han bajado en un 20%.  A inmediaciones de San Diego se reporta sólo un quinto de las detenciones realizadas en 1994.  Es el punto más bajo en 25 años.(30) Pero en el sector vecino, El Centro, los números son sin precedentes.(31)  Y también aumentaron dramáticamente en Arizona:  413% y 342%, respectivamente, en los sectores de Yuma y Tucson.  Lo mismo pasó en Texas.  De hecho, en el año fiscal 2000 se realizaron 664,578 más detenciones que en el año fiscal 1994. 

NÚMERO DE DETENCIÓNES EN LA FRONTERA CON ESTADOS UNIDOS

California
Arizona
Texas
TOTAL
FY 94
477,806
160,684
340,611
979,101
FY 95
561,548

248,423

461,419
1,271,390
FY 96
550,688
331,658
622,674
1,505,020
FY 97
430,099
302,574
636,034
1,368,707
FY 98
472,672
463,601
578,292
1,514,565
FY 99
407,538
563,835
565,574
1,536,947
FY 00
389,807
725,093
528,779
1,643,679

Estas cifras fueron proporcionadas por la Patrulla Fronteriza estadunidense.

Claramente, el efecto de Guardián es el mismo que se produce al apachurrar un globo por un lado: el otro se infla.  Como señalé anteriormente, la Patrulla Fronteriza había pronosticado un descenso marcado, para ahora, en las detenciones.  De hecho, de los años 1994 al 2000 se han realizado 88,000 menos detenciones en la frotnera de California.  Al mismo tiempo, se han realizado 564,000 más detenciones en Arizona y 188,200 más en Texas.  De hecho las detenciones este año fueron 68% más que en 1994.  Según la Patrulla Fronteriza, durante el año fiscal que acaba de cerrar se superó el récord de 1,615,800 detenciones establecido en 1986 (el año de la amnistía).  Además, la suma de detenciones realizadas en todos los sectores de la frontera suroeste durante el año fiscal 2000 sobrepasó la de 1999 en un 7%. (32)  Sin embargo, el Servicio de Inmigración y Naturalización todavía insiste públicamente que "elevará el riesgo de ser detenido a un nivel tan alto que aspirantes a indocumentados consideran inútil el intentar meterse ilegalmente a Estados Unidos." (33)  Al parecer, las detenciones sí disminuyeron durante la primera mitad del año fiscal 2001.  Pero hasta los jefes de la Patrulla Fronteriza han desestimado las pretensiones expresadas por sus subaleternos de que esto indica un cambio radical.(34)   

No es de sorprender que un reporte publicado en mayo de 1999 por un brazo apartidista del congreso estadunidense, cuya función es vigilar la utilización de fondos federales, advierte que no se puede comprobar si un gasto que excede mil millones de dólares en California haya desanimado a los aspirantes a indocumentados.(34) Los editorialistas del San Diego Union-Tribune, entre los principales promotores de la nueva estrategia, admitieron que "si el fin era frenar la inmigración ilegal...ha sido un fracaso espectacular. La realidad ineludible es que Guardián meramente ha trasladado el problema a otra parte," dejando la mera semblanza de orden en San Diego.(35)    Se calcula que Estados Unidos ya  ha invertido hasta nueve mil millones de dólares en los tres operativos durante los ultimos seis años.

El costo real de Guardián y sus contrapartes debería medirse en muertes, no en dólares, y lo más fácil es culpar enteramente a los traficantes de indocumentados. Sin eximir la responsabilidad de los llamados "coyotes," en verdad Guardián los ha hecho indispensables.(36) Han conformado redes grandes y sofisticadas. Y los expertos en el tema migratorio dicen que esto ha sido contraproducente porque la probabilidad de detención disminuye significativamente cuando la acumulación de agentes y equipo fuerza a más y más migrantes a usar traficantes.(37) Algunos expertos estiman que esa probabilidad ha caído de 30% a 20% desde el inicio de Guardián.

Según la Comisionada Meissner, la solución al problema de la inmigración ilegal está enteramente en México: ahí se debe combatir más agresivamente a los llamados polleros.  Asegura orgullosamente que su país tiene presos a más de dos mil traficantes de indocumentados.  Considerando que el "pollerismo" se ha vuelto toda una industria (ni hablar de los enormes recursos con que la Comisionada cuenta para detectar al contrabando humano), la cifra de dos mil parece de veras modesta.  Y como era de suponerse, la mayoría de los dos mil presos son guías y conductores -- no cabecillas.  Seguramente,  si Estados Unidos procesara penalmente a dos mil empleadores de indocumentados, tendría más autoridad moral para reclamar.

Cuando la Patrulla Fronteriza estadunidense es cuestionada sobre el gran costo humano de sus nuevos operativos, responde que está "haciendo todo lo posible para evitar la pérdida de vidas."(38) Es decir, todo menos lo imprescindible: abandonar una estrategia que pone deliberadamente al migrante en peligro mortal. Las autoridades estadunidenses también tratan de desligarse de su responsabilidad por los centenares de muertos, subrayando lo obvio: Estados Unidos tiene el derecho de controlar su frontera. Pero una estrategia que maximiza el riesgo a la vida, desviando los cruces hacia las montañas y los desiertos, no puede ser conciliada con la internacionalmente reconocida obligación de proteger la vida, sea de un indocumentado o de un ciudadano. Como explica Amnistía Internacional, no está en desacuerdo "con el derecho soberano de Estados Unidos a vigilar su frontera, pero insiste en que lo ejerza de una manera en que cumpla con sus obligaciones internacionales de derechos humanos."(39) En otras palabras, el derecho a controlar la frontera no es absoluto. Estados Unidos debe diseñar una estrategia que minimice el riesgo a la muerte.

La obligación de asegurar que nadie sea privado arbitrariamente de la vida parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la cual tiene valor normativo. Al ratificar la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos, dicha obligación adquirió carácter de tratado para Estados Unidos, y no se permite su derogación bajo ninguna circunstancia, incluso seguridad nacional.(40) El artículo sexto compromete a los Estados miembros de las Naciones Unidas a proteger la vida. En virtud del artículo segundo, el derecho a la vida se debe respetar "sin distinción alguna de...origen nacional."

 

La Universidad de Houston acaba de publicar un análisis de las muertes.  Como dijeron los investigadores, "el costo humano de los operativos adquiere aún más importancia considerando que la nueva politica no ha logrado su objectivo primario: impedir el ingreso ilegal y reducir la mano de obra indocumentada."  Es un momento crítico para exigir congruencia entre lo que Estados Unidos predica en el exterior sobre derechos humanos y lo que practica en su frontera con México. Pero hasta ahora, el gobierno mexicano ha rehuido tratar las muertes en el contexto de derechos humanos. Las clasifica como "incidentales."(41)  Interpone el principio de no injerencia, no obstante la estrecha relación entre causa y efecto de Guardián, y sin tomar en cuenta que Estados Unidos en ocasión ha reconocido que su derecho a controlar la frontera no es ilimitados.  Por ejemplo, en otro caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Estados Unidos se está defendiendo con el argumento de que su derecho a controlar la frontera implica tomar medidas "razonables y efectivas."(42)  En cambio, Guardián es perverso y contraproducente.

La única concesión de la Patrulla Fronteriza ha sido una muy tardía campaña de búsqueda y rescate, con la modesta meta de "reducir" el número de muertes. Hay algo terriblemente irónico en que la Patrulla Fronteriza rescate a los mismos migrantes que pone en peligro mortal. Haciendo eso a un lado, la situación no ha mejorado sustancialmente desde que se lanzó la campaña en junio de 1998. Las centenares de migrantes muertos en los últimos tres años  hacen resaltar la ineficacia del denominado Operativo Salvamento. Y las casi 500 muertes el año pasado (140 de ellas en California) no son nada sobre lo cual jactarse.(43) 


Fotografias: Michael Schnorr, Border Arts Workshop
 

Frente al salto tan enorme en las muertes, la Patrulla Fronteriza no tuvo más remedio que anunciar (otra vez) que "intensificaría" medidas de salvamento, aunque por otro lado afirmó que seguirá desviando a los migrantes hasta los desiertos de Arizona.  Según el Servicio de Inmigración y Naturalización, un total de 2,392 migrantes  fueron rescatadas durante el año fiscal 2000.  Entre ellos se encuentran cientos que la Patrulla Fronteriza optó (dudosamente) por incluir, a pesar de que fueron descubiertos en los retenes mismos, viajando en cajuelas, etcétera.  A resultado, la proporción de muertos a rescatados, de una punta a otra de la frontera, fue de 1 a 6.  Tampoco es cosa para jactarse.

La Patrulla Fronteriza también prometió que redoblaría su campaña de advertencia.  La difusión de los riesgos es necesaria.  Pero no frenará el paso de cientos de miles de indocumentados que ven su desplazamiento al norte como la opción más viable para resolver sus problemas económicos, o que buscan la reunificación familiar. Y decirle a la gente que deje de cruzar por las montañas y los desiertos es taparse los ojos a la realidad: ya no quedan lugares seguros para el cruce. Si los migrantes tratan de evitar esas rutas, presentando papeles falsos en las garitas, probablemente serán procesados penalmente, y no meramente deportados como antes. Mientras la estrategia de empujar a los migrantes a áreas cada vez más remotas y peligrosas siga intacta, las muertes en la frontera se multiplicarán.    Peor aún, durante una entrevista inquietante con el San Diego Union-Tribune, la Comisionada de Inmigración habló de "exportar" la estrategia de Guardián a otras partes "vulnerables" de la frontera suroeste.(44)   Haciéndose el sordo a un llamando para que "congele" la construccion de más bardas y la concentración de más patrulleros mientras se realice una revisión de la nueva estrategia, , la administración Bush ha pedido $100 millones más para utulizar aún mas patrulleros y alta tecnología en la frontera. 

Cabe señalar que hasta recientemente, Guardián también le competía al gobierno de California. El Estado apoyaba al operativo federal con efectivos y equipo de la Guardia Nacional. Destinaba $1.5 millones al año para mantener al llamado "Immigration Support Team" en la frontera con Baja California.(45) Era parte del legado del Gobernador Pete Wilson.  Él inauguró ese programa en 1994.  En esta época de mejores relaciones entre México y California, se le pidió al nuevo gobernador, Gray Davis, que reconsiderara la participación activa de la Guardia Nacional en una estrategia tan mortífera como inútil.  Pero  incluyó otros $1.5 millones para Guardián en su presupuesto del año 2001.  Le tocó a la legislatura californiana eliminar esos fondos.(46)   El papel que la Guardia Nacional jugaba en la tragedia que continúa dándose era especialmente penoso, considerando que 42% de sus miembros son de origen latino.  Pero con o sin participación de la Guardia Nacional, la Patrulla Fronteriza sigue adelante.

En Tijuana se ha vuelto tradición anual exhibir cientos de cruces a lo largo de la "barda" metálica -- cada cruz con el nombre de un migrante muerto o "no identificado." La primera es la de Víctor Nicolás Sánchez de 30 años, originario de Oaxaca, que murió ahogado en el Río Tijuana el 21 de enero de 1995.(47) Cuando exhibimos las cruces el Día de Muertos antepasado, eran 340. El 2 de noviembre de 1999, tuvimos que instalar 451 cruces.  El año pasado, instalamos 596.   ¿Cuántas tendremos que instalar este Día de Muertos?

1.  El año pasado el promedio fue 1.4 muertes al día.

2. Los planificadores dijeron que la estrategia tomaría cinco años para llevarse a cabo. Véase "Operation Gatekeeper Report," escrito por el inspector general del Departamento de Justicia estadunidense (9/7/98).

3. En el año fiscal 2000, el total de detenciones fue 1,643,679.  En el año fiscal 1986 ese total fue 1,615,844.

4.  El operativo se llama Salvaguarda en el resto de Arizona.  Comenzó en 1995, pero no fue hasta 1999 cuando hubo una verdadera infusión de recursos.  En Texas el operativo se llama Río Grande.  Comenzó en 1997.

5. En 1994 habían 1,475 patrulleros desde San Diego hasta Yuma. Para fines del 2000 eran 2,866 -- el doble.

6. Véase "U.S. Border Patrol Strategic Plan: 1994 and beyond," plan aprobado en 8/8/94.

7. Véase "United States of America: Human Rights Concerns in the Border Region with Mexico," Amnesty International, un reporte publicado en mayo de 1998. En ese reporte, Amnistía Internacional coincidió que el efecto de Guardián es "forzar a la gente a intentar el cruce...a través del desierto y sobre las montañas, donde el riesgo físico es considerable." Hace poco, Amnistía Internacional -- E.E.U.U. incluyó las muertes atribuibles a Guardián entre los temas más urgentes de derechos humanos para la membresía. Una resolución al respecto fue aprobada por su mesa en julio del 2000, y enviada a Londres.

8. Véase testimonio de Alan Bersin, representante de la entonces Procuradora Janet Reno en la frontera suroeste, ante el comité sobre seguridad fronteriza de la cámara de representantes estadunidense (23/4/97). Véase también testimonio de Gustavo de la Viña, entonces director de la región oeste del Servicio de Inmigración y Naturalización, ante ese comité (10/3/95).

9. Véase "INS Fact Sheet," fechado 26/7/00.

10. Según información proporcionada por la Secretaría de Relaciones Exteriores, las muertes de mexicanos registradas en Texas fueron 21 en 1996, 34 en 1997, 170 en 1998, 201 en 1999, y 269 en el 2000.  El total, por ahora, es aproximadamente 700 muertes.   (Tocante al incremento en 1998, se debe tomar en cuenta que en años anteriores las estadísticas de Texas no incluían a "fallecidos desconocidos.") Las muertes de mexicanos registradas en Arizona fueron 7 en 1996, 26 en 1997, y 12 en 1998, 44 en 1999, y 179 en el 2000.  El total, por ahora, es aproximadamente 180.

11. "[Las] temperaturas [en la frontera] van desde menos-cero hasta un calor abrasador.... Los migrantes quienes cruzan por medio de zonas remotas y deshabitadas en la frontera pueden encontrarse en peligro mortal." Véase "U.S. Border Patrol Strategic Plan: 1994 and beyond," aprobado en agosto de 1994.

12. Véase mismo plan estratégico.

13. Véase testimonio de Gustavo de la Viña, ahora Jefe de la Patrulla Fronteriza, ante el comité sobre seguridad fronteriza de la cámara de representantes estadunidense (10/3/95). El Tratado de Libre Comercio entró en estos cálculos. Aunque la promoción dirigida al público estadunidense fue que el tratado era una manera de frenar la inmigración ilegal, la Comisionada de Inmigración esperaba un incremento en el éxodo de migrantes a Estados Unidos, al menos al corto y mediano plazo. Véase testimonio de la Comisionada Meissner ante el subcomité de inmigración de la cámara de representantes (3/11/93). Varios estudiosos del tema migratorio estimaron que la denominada "joroba migratoria" (migration hump) duraría al menos de 5 a 15 años.

14. Hay casi 70 mujeres y 30 menores entre los ya 625 muertos. No fue sino hasta 1998 que la Patrulla Fronteriza comenzó a llevar un conteo completo de los migrantes muertos. Véase entrevista de la Comisionada Meissner, con el San Diego Union-Tribune, "Questions and Answers" (31/1/99). Antes de eso, la Patrulla Fronteriza sólo contaba los cuerpos que sus agentes encontraban, y no los que encontraban los sheriffs, los guardabosques, etc. La cifra de 625 viene de los consulados mexicanos en San Diego y Caléxico. Se teme que el número real es mucho más alto. Los patrulleros mismos dicen que hay cadáveres por encontrar. Además, muchos migrantes también han muerto en territorio mexicano.

15. El año fiscal estadunidense corre de octubre a septiembre.

16.  Según la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el año 2000 murieron 52 migrantes del lado mexicano, mientras intentaban entrar a California, Arizona y Texas.  No se contabiliza sistemáticamente a los centro y suramericanos que mueren al tratar de cruzar ilegalmente a Estados Unidos. 

17. Véase "Overview," www.ins.doj.gov/graphics/lawenfor/bmgmt/overview.htm, actualizado el 20/9/99 por el Servicio de Inmigración y Naturalización.

18. Véase ponencia dictada por Alan Bersin, conocido como "zar de la frontera," ante el Carnegie Endowment for International Peace (4/2/98).

19. Véase "Reno Firm on Halting Border Crossers," San Diego Union-Tribune (25/1/97).   La Comisionada Meissner recurrió a esa línea gastada al hablar de las muertes en Arizona - - un aumento de casi 1,000% desde 1996, cuando se comenzó a dirigir hacia ahí el tráfico indocumentado que solía cruzar por California y Texas.  Élla dijo que la Patrulla Fronteriza había confiado en que "el número de personas cruzando por Arizona iba a cambiar de un chorro a un goteo una vez que la gente se diera cuenta de cómo era [el desierto]."   Véase "INS: Border Policy Has Failed," Arizona Republic (10/8/00).

20. Véase "Shifting to the East," San Diego Union-Tribune (26/5/96).

21. El año pasado, 84 murieron por razones climáticas y 33 se ahogaron.

22. El orillamiento de los migrantes es tal que más y más se están ahogando en el Río Nuevo (a inmediaciones de Caléxico y Mexicali) -- una secuela previsible de forzar al migrante a penetrar aún más en el desierto Imperial.  El Río Nuevo es una de las aguas más contaminadas del mundo.

23.  En 1995 murieron dos migrantes por insolación.  Para el año 2000 esa cifra subió a 65. 

24. Véase "I.N.S. Chief Targets Risky Rural Crossings," Los Angeles Times (9/7/00).

25. Véase por ejemplo, "Foreign Workers at the Highest Level in Seven Decades," New York Times (9/4/00).  Y según el periódico Reforma, el Subsecretario de Población y Asuntos Migratorios, José Ángel Pescador Osuna, declaró recientemente que la tendencia de la migración a Estados Unidos va en aumento, pudiendo llegar hasta 400,000 aspirantes a indocumentados en el 2001, en comparación con 300,000 este año.  Véase, "Advierte el Segob aumento de ilegales mexicanos en EU," Reforma (20/9/00).

26. Véase "Significant Obstacles to Reducing Unauthorized Alien Employment Exists,"  U.S. General Accounting Office, un reporte publicado en abril de 1999. La comisión establecida por el congreso estadunidense para considerar reformas de inmigración enfatizó que "reducir el imán de los empleos es el eje de una estrategia comprensiva para reducir la inmigración ilegal." Véase testimonio de Barbara Jordan, presidenta de la comisión, ante el congreso (7/3/95).

27. Una nota en el New York Times, fechada 9/3/00 y titulada "I.N.S. Looks the Other Way on Illegal Immigrant Labor," tiene lo que equivale a una confesión del Sub-comisionado Bach:  dado a una economía en pleno auge y la correspondiente escasez de trabajadores, Estados Unidos hace muy poco para contrarrestar dicho imán.

28. La estrategia viola el artículo cuatro de la Convención Americana sobre Derechos Humanos: "Nadie puede ser privado de la vida arbitramento." También es un desafío de la declaración de Santiago, firmada por el Presidente Clinton en la Cumbre de las Américas de 1998, específicamente el acuerdo de "hacer un esfuerzo especial para garantizar los derechos humanos de los migrantes." Los gobiernos de México y El Salvador son co-responsables con el gobierno de Estados Unidos de "velar por el pleno cumplimiento" del acuerdo sobre migrantes.

29. Véase, por ejemplo, "U.N. blasts U.S. Border Policy," Associated Press (28/11/99).   Está pendiente un viaje a México por parte de la recién nombrada relatora para migración de la ONU.  Se le logró que las autoridades estadunidenses también le extendieran un invitación.  Se espera que la relatora visitar ambos lados de la línea divisoria.

30. En un párrafo algo contradictorio sobre control fronterizo, la plataforma del Partido Demócrata da mérito a la Administración Clinton por su enfoque, pero reconoce que Guardián y sus contrapartes en Arizona y Texas "no han logrado reducir sustancialmente la inmigración ilegal" y han resultado en un alarmante número de muertes en la frontera."  Véase la página de internet  www.dems2000.com/AboutTheConvention/03c_progress.html, específicamente la sección "Building One America."

31. La Patrulla Fronteriza ha concentrado los patrulleros, las cercas, etcétera, en el sector de San Diego, donde los cruces ilegales eran sumamente visibles. Este sector abarca 105.6 kilómetros. Sin embargo ahí se emplea, desproporcionadamente, a un cuarto de los patrulleros de todo el país. En el sector de San Diego también se construyó el 72% de las cercas y un 54% de las luces de alta intensidad instaladas en los 3,200 kilómetros desde el Océano Pacífico hasta Brownsville.

32.  El Centro tiene el tercer puesto.  Véase estadísticas de la Patrulla Fronteriza, desglosadas por sector, en este sitio de internet, bajo "Arrestos".

33.  Otros indicadores clave de eficacia tampoco se han detectado. Por ejemplo, fuera de anécdotas de la Patrulla Fronteriza, no hay evidencia de que menos aspirantes a indocumentados estén saliendo de sus lugares de origen, o que muchos de los que han sido repetidamente detenidos estén regresando a sus lugares de origen. Entre los estudiosos del tema migratorio que no avalan las anécdotas de la Patrulla Fronteriza están los investigadores del Carnegie Endowment for International Peace. Afirman categóricamente que "pocos analistas independientes" aceptan las "frecuentemente ofuscadas afirmaciones" de la Patrulla Fronteriza tocante al éxito de sus esfuerzos para controlar la frontera. Véase "Balancing Acts: toward a fair bargain on seasonal agricultural workers," Carnegie Endowment for International Peace, 1999.

34.  Véase "Arrest up since 1994 crackdown at border: county effort fails to deter illegal flow," San Diego Union-Tribune, 20/2/01.

35.  Véase "Status of Southwest Border Strategy Implementation," U.S. General Accounting Office, publicado en mayo de 1999.

36.  Véase "A Losing Battle," San Diego Union-Tribune (5/11/99).

37.  El Servicio de Inmigración y Naturalización ha calculado que el contrabando de indocumentados se ha vuelto un negocio de $7 a 8 mil millones en todo el país. Véase "INS Targeting Activity within Nation's Borders," Dallas Morning News (27/12/98). En algunos lugares, ha sobrepasado al narcotráfico. Véase "Sustituye el contrabando de ilegales al narcotráfico," El Universal (29/8/99).

38.  Véase, "Estudio Binacional sobre Migración México-Estados Unidos," publicado en 1997.

39.  Véase, "Diferencias, no incomprensión: Reno," Excélsior (5/6/99).

40.  Véase "United States of America: Human Rights Concerns in the Border Region with Mexico," Amnesty International, un reporte publicado en mayo de 1998.

41.  La convención entró en vigencia en 1976.

43.  El gobierno mexicano ha hecho una diferenciación entre violaciones de derechos humanos (tales como "casos de violencia contra migrantes" por parte de autoridades estadunidenses) y las "muertes incidentales" de migrantes indocumentados en la región fronteriza.    Véase "Agenda 2000 Mexico-U.S.," emitida por el gobierno mexicano antes de la visita presidencial a Washington en junio del 2000. Inexplicablemente, este año la declaración de México sobre el tema de trabajadores migrantes ni mencionó las muertes entre sus preocupaciones.  Véase la declaración hecha por la delegación mexicana el 12/4/00 ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra.

44.  No obstante, al dar su informe final al Senado Mexicano, la Canciller Rosario Green informó que casi 400 connacionales habían muerto en el intento de entrar a Estados Unidos durante los primeros nueve meses del 2000, y subrayó que "el endurecimiento de la política migratoria estadunidense ha propiciado que un gran número de mexicanos cruce la frontera por zonas de alto riesgo."  Véase "388 Deaths So Far, Mexico Reports," Reuters, 26/9/00. 

45.  En el desierto Imperial, donde ocurrieron más muertes (75) que en cualquiera de los otros ocho sectores fronterizos, la proporción de muertos a rescatados fue de 1 a 2. 

46.  Véase "Questions and Answers," San Diego Union-Tribune (31/1/99). El jefe de la Patrulla Fronteriza en el sector de San Diego dio una entrevista en la que reiteró tal plan: "La Operación Guardián se convirtió en un modelo para el resto de la frontera, por lo que se ha duplicado por medio de otros operativos en otras zonas y aún está por duplicarse en otras tantas, como Arizona." Véase "Operación Guardián, 5 años críticos," La Opinión (2/10/99).

47.  Entre otras cosas, los fondos cubrían los gastos de 33 efectivos.  Al mismo tiempo, únicamente ocho efectivos estaban asignados a interdicción de drogas.  La Guardia Nacional tiene prohibido detener a los migrantes. Desempeñaba otras labores para la Patrulla Fronteriza, como manejar censores y conducir vehículos. No obstante, el entonces comandante declaró ante el congreso estadunidense que sus efectivos eran  "cruciales" para el supuesto éxito de la estrategia de desviar los cruces. Véase testimonio de Edmund Zysk ante el comité sobre seguridad fronteriza de la cámara de representantes (10/3/95).

48.  La Guardia Nacional comenzó a retirar sus tropas en cuanto se firmó el presupuesto estatal.

49.  Los mexicanos muertos en la frontera con California provenían de 27 estados y del Distrito Federal. Los números más altos corresponden a Michoacán, Oaxaca, Jalisco, el Distrito Federal y Guanajuato. Aproximadamente 20 de los casi 625 fallecidos a este punto eran centro y suramericanos. Se piensa que algunos de los 200 no identificados también eran centro o suramericanos.

 *La abogada CLAUDIA E. SMITH es la directora del Proyecto Fronterizo de California Rural Legal Assistance Foundation. Su sitio de internet es www.stopgatekeeper.org.

 
© 2004, StopGateKeeper.org